No hay año, ni evento mundial sobre el sector de los videojuegos, que no se haya caracterizado por una noticia sorprendente.
La inmediatez como paradigma de un nuevo sector periodístico
Es evidente que, como profesionales, cada uno tendrá su punto de vista respecto a este tema y yo, que acabo de entrar a este mundillo, no soy consciente de los detalles de todo el cambio en el periodismo de videojuegos. Lo que tengo entendido, según personas que ya llevan tiempo en este abismo, es que las revistas líderes antes de la revolución de Internet estaban situadas en el momento más simple de este sector. Ahora hay una competición brutal entre páginas web que está encabezada por aquellos medios que se rigen por la inmediatez y cuyos usuarios den muchos «Likes». Pero los clicks valen más para las estadísticas numéricas y las altas esferas dueñas de empresas de información que para los mismos periodistas, de los que he podido observar que no combaten entre ellos por exclusivas, sino que han creado una comunidad bonita que se apoya ante los malentendidos propios de las redes sociales.
Sin embargo, por presiones superiores, se crea una carrera a partir de la publicación de una filtración, pues los usuarios visitarán más a quien antes suba el contenido a la web. Por suerte, y defendiendo de lo que trabajo, este panorama no ocurre en todas las webs, y mucho menos a todos mis compañeros periodistas. De igual manera, y a perspectiva más personal, también es admirable ver el camino cultural que ha tomado el mundo de los videojuegos más allá de la profundidad y narrativa de los mismos, pues hay analistas que son para sacarse el sombrero.
La globalización del medio y la decisión casi perdida del consumidor
Un dato puede recorrer el mundo en un segundo, lo que es difícil a la hora de guardar secretos, perseguir informaciones desveladas e, incluso, para mantenerse alejados de todos los rumores. En esto participan en gran medida las redes sociales, donde es casi imposible dejarse caer sin recibir noticias en base a filtraciones. El silencio cerrará la ventana tanto a las filtraciones como a las informaciones oficiales. Dentro de toda esta vorágine de acciones y sentimientos, lo que más se ve afectado es la capacidad de decisión de un usuario/jugador, ya que no sólo no podrá escoger qué rumores quiere leer, sino que tampoco se le permite el lujo de huir dentro de la plataforma sin tener que abandonarla completamente.
Quiera o no, lo más seguro es que acabe dándose de bruces con los datos que con tanto ahínco estaba evitando, y esto afectará a su experiencia futura en el mismo título.
Elemento representativo de la transformación del medio
Lo que me llama la atención por encima de todo lo demás sobre las filtraciones es la agitación que viene tras su publicación. Porque, evidentemente, hay opiniones de todos los colores respecto a la nueva información, pero también se entrevé el cambio que ha transformado a este sector. Las filtraciones engloban todo un mundo de temas. Dentro de este término también entran aquellas informaciones sobre las pésimas condiciones laborales que tienen los programadores, diseñadores y otros empleados de una empresa de este sector
Quizás, en sí mismas, las filtraciones son un problema mínimo. El revuelo que traen consigo tras su publicación es lo que de verdad perjudica al resto de agentes de todo el mundo de los videojuegos. Probablemente habría que pensar más sobre su comunicación y recepción, tanto los periodistas como los usuarios de Internet, ya que su potencia destructiva da miedo.
Regresando a 2013 recuerdo lo mucho que me sorprendió el sistema de obtención de recursos en The Last of Us. La situación del mundo obliga a recoger recursos por el escenario que nos ayuden a sobrevivir. Con ellos es posible craftear en tiempo real botiquines, artilugios o armas que nos ayudarán en las peores situaciones. Una de las fantásticas decisiones tomadas por Naughty Dog fue plantear el crafteo en tiempo real, sin pausas, obligando a ir siempre preparado para no tener que hacerlo en pleno combate salvo necesidad.
Pero esto va más allá cuando nos damos cuenta del realismo que se plantea en la ubicación de estos objetos. En The Last of Us siempre encontraremos recursos en lugares naturales y orgánicos la mayor parte de las veces. Mires a donde mires encontrarás recursos en lugares que tienen sentido, aportando algo más a la impronta realista que quiere plantear el juego. Naughty Dog, como es normal, no consigue ser coherente en la totalidad de ubicaciones de sus objetos, pero es normal que encontremos munición o ciertos recursos tirados en cualquier lado en diferentes momentos.
Eso no pasaría en la vida real, pero un videojuego debe ser justo y divertido. Y no deja de ser increíble que The Last of Us, en 2013, planteara este tipo de sistema de obtención de recursos, realista y sorprendente. Casi todos los objetos están situados con inteligencia y demuestra que las diferentes partes del estudio trabajaron codo con codo para ofrecer una experiencia como esta. Incluso las botellas o ladrillos que utilizamos para crear distracciones o combatir se colocan en lugares con sentido la mayoría de las veces.
Un elemento que años después The Last of Us sigue abanderando sin que muchas otras obras hayan tomado verdadero testigo
Gearbox Software estrenó en el año 2009 la primera entrega de una saga que le ha dado muchas alegrías. Es por ello que ahora tenemos entre nosotros Borderlands Legendary Collection, uniendo la citada colección con el título original que dio pie a este universo. Este recopilatorio llega a Nintendo Switch, la única plataforma que lo recibe como tal. Sin embargo, desde su anuncio en el pasado Nintendo Direct mini no hemos sabido prácticamente nada de él hasta su estreno.
Esto evidentemente hizo que saltaran las alarmas y nos prepararásemos para una de esas pobres adaptaciones para la consola de Nintendo, pero afortunadamente nada más lejos de la realidad.
Una colección más que guapa
Son tres los juegos incluidos aquí, una oportunidad excelente para adentrarte en este universo por primera vez o volver una vez más. Por este mismo motivo quizás para la mayoría de los jugadores sobren explicaciones acerca de lo que van a encontrar en cada uno de ellos. Estamos hablando de un género en si mismo, los looter shooter, que se traduce en acción en primera persona en la que la clave está en los botines que vayamos recogiendo. Una propuesta altamente adictiva, pues no vas a ver armas y objetos iguales, suponiendo cada misión una oportunidad para probar suerte y fortalecer a nuestro personaje.
En Borderlands toca moverse por Pandroa en busca de la Cámara, sobre la que existen rumores acerca de los secretos que esconde, en concreto relacionados con tecnología alienígena. Borderlands 2 tiene lugar unos años después y nos pone nuevamente en la piel de un buscacámaras, pero esta vez para derrocar al carismático Jack el Guapo y liberar así a Pandora. En ninguno estamos ante una narración de alto nivel, siendo la de la segunda entrega de la serie la más favorecida, estando lejos de ser el leitmotiv de la experiencia. Por si estos contenidos parecen pocos, todos lo juegos llegan con sus descargables incluidos, los cuales no son pocos.
No obstante, es necesario realizar un pequeño matiz aquí, ya que en el caso de Borderlands 2 no está incluido La comandante Lilith y la lucha por Sanctuary, que se estrenó hace un año como aperitivo para la tercera entrega, vendiéndose aquí por separado.
Técnicamente a la altura
En lo que respecta a la jugabilidad, una de las señas de identidad de este género está en su mundo y sistema de misiones. Estamos ante unos entornos en el que la falta de vida y secretos, como muchas veces padecen los juegos de este tipo, no animan a explorarlos. Es por ello que las misiones secundarias se convierten en la causa de que demos un respiro a la historia principal y acabemos yendo de un lado a otro, ya sea corriendo o en vehículo. Como ya hemos comentado, su adictiva jugabilidad se basa en la acción, progresión del personaje y búsqueda de nuevo equipamiento para hacerlo lo más fuerte posible y poder así avanzar sin problemas a nuevas zonas más peligrosas.
Cumplir misiones junto a otras personas, cooperando y sacando provecho a las habilidades propias de cada personaje, no es tanto un aliciente como un elemento que no debemos pasar por alto. Es posible tanto hacerlo en línea, cuyo funcionamiento en Nintendo Switch es más que correcto, o de manera local, aunque se han reducido a dos los jugadores en pantalla dividida, de igual manera que en las primeras plataformas donde vieron la luz.
Conclusiones
Lo único que se puede reprochar en este trabajo es solo un ligera falta de ambición que habría terminado de hacer redondo este recopilatorio. Con todo, el haber reunido tres juegos con los que tienes aseguradas tantísimas horas de juego, sobre todo en compañía, y asegurar un rendimiento y aspecto a la altura es más que suficiente